20 ago. 2019

Presentación del Grupo Terapéutico de atención a la Dependencia Emocional (8ª convocatoria)

Este septiembre del 2019, da inicio un año más el Grupo de Apoyo Terapéutico en Barcelona donde aprender a amar y a convertirnos en la persona adulta que nuestra vulnerabilidad, o niña/o interior, necesita para sentirse reconocida, amada y segura.

Dirigido a todas las personas que deseen mejorar la calidad de sus relaciones y especialmente dedicado a Personas Altamente Sensibles y/o que manifiesten síntomas de Dependencia Emocional u otros Trastornos de la Afectividad (Relaciones Narcisistas, TLP, Codependencia, Adicciones, etc.)

Sufres en tus relacionas con las demás, con la vida y/o contigo misma?
Te enganchas fácilmente a relaciones que te desestabilizan?
Repites patrones en los que tienes que hacer un sobreesfuerzo para sentirte segura?
Deseas aprender a amar y amarte a la vez?


Objetivos:

  • Liberar la creatividad en la vida psicoafectiva.
  • Aprender a amar, amando (identificando e interviniendo bloqueos y estrategias compensatorias).
  • Identificar y atender patrones disfuncionales en la configuración afectiva personal.
  • Cuidar del cuerpo emocional estableciendo límites funcionales y espacios seguros de contención.
  • Integrarse en el ámbito socioafectivo de manera adecuada a la propia sensibilidad.


Metodología:

  • Educación psicoafectiva ecléctica basada en el aprendizaje dialógico.
  • Tratamiento en grupo de traumas basados en la vergüenza, negación o bloqueo.
  • Experiencia de una sujeción segura donde validar las propias emociones.
  • Reparentalización a través de la identidad generada en el grupo.
  • Tratamiento de la reactividad a corto y largo plazo (desconfianza, miedo, rechazo, …)
  • Desarrollo de una mirada psicológico profunda.


Técnicas:

  • Apoyo mutuo.
  • Aprendizaje dialógico.
  • Focusing (reconexión emocional a través del cuerpo)
  • Arteterapia.
  • Teatro terapéutico.
  • Liberación de corazas.
  • Sandplay o técnica de la caja de arena.


Presentación del Grupo Terapeutico de Desarrollo Afectivo (8ª convocatoria)

Lugar: Taller 14, del Ateneu L'Harmonia – C/ de Sant Adrià, 20. Barcelona.    
Día y hora: Viernes 13/09/2019 a las 17:30 (duración de hora y media)

Convocatoria 2019-2020 + información
A cargo de: Sergi Ferré Balagué
Organizado por: Associació GAEDE
Entrada libre (*)

*) Se requiere reservar espacio previamente escribiendo a gaede@gaede.cat


Consulta nuestro libro "La Revolución Afectiva: De la Dependencia Emocional al Agenciamiento Afectivo"

19 ago. 2019

Charla gratuita sobre Codependencia en Ciudad de Puebla

Charla gratuita sobre el tratamiento de la Codependencia o Dependencia Emocional en Puebla de Zaragoza (México).

El próximo 28 de agosto del 2019, a las 11:00 a.m., os esperamos en Casa Eterna, 27 Sur #111. Col. La Paz., 72100 Ciudad de Puebla. México. A cargo de Sergi Ferré. 

Entrada libre. Ver el evento en facebook.

Os presentamos La Revolución Afectiva: De la Dependencia Emocional al Agenciamiento Afectivo, un libro fruto de años de experiencia atendiendo casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual (codependencia o dependencia emocional, relaciones tóxicas o narcisistas, dificultades en la intimidad, autonomía, autoaceptación, sentido de la vida, dignidad personal,...)

Des del enfoque de la psicología analítica, os ofrecemos un mapa de los recursos y aprendizajes adquiridos en grupos terapéuticos y sesiones individuales, así como un espacio donde poner en común nuestras experiencias.

Sergi Ferré, tiene formación en psicología, filosofía, integración social y mediación comunitaria. Es terapeuta especializado en dependencia emocional y presidente de la Associació GAEDE.

La Associació GAEDE atiende casos en que las relaciones comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, tanto presenciales como online, así como un grupo de agenciamiento afectivo, que suma los doce pasos de autoayuda al asesoramiento profesional. Nuestro objetivo es establecer vínculos seguros y de confianza con la vida, con otras personas, y sobretodo con nosotras mismas. Síguenos en facebook.



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8 ago. 2019

¿Qué es la codependencia?

La codependencia es un grave problema que deviene de estar obsesivamente involucrado en los problemas de un adicto. Los codependientes se caracterizan por esta tan preocupados y absorbidos en tratar de rescatar, proteger o curar al adicto, que encaminan sus propias vidas hacia el caos, en el proceso. El adicto tiene una adicción a algún alterador del estado de ánimo, mientras que el codependiente tiene una fijación al adicto.

La codependencia, fenómeno habitualmente observado entre los miembros de la familia (padres, cónyuges, hermanos) de los adictos, debe distinguirse de la respuesta normal ante una crisis temporal de las personas que se preocupan auténticamente por el adicto y tratan de brindarle ayuda, aunque a menudo sin éxito. La codependencia se produce cuando la ayuda tiene el efecto contraproducente de lesionar tanto al "ayudador" como al adicto, pero el que ayuda persiste igualmente en su conducta.

Los codependientes quedan atrapados en un círculo vicioso. Es un circuito adictivo en que los esfuerzos bien intencionados de ayudar no hacen sino perpetuar el problema al facilitarle las cosas al adicto, aunque todas las alternativas parezcan ser más atemorizadoras o lesivas.

1. En la codependencia, el principal móvil de la conducta de un individuo está determinado por el adicto, y no por él mismo. El codependiente vive reaccionando ante el adicto, más que actuando por propia iniciativa.

2. La codependencia es una adicción en sí misma. El codependiente se ha vuelto adicto a la persona adicta, así como ésta se ha vuelto adicta a la droga o actividad alteradora del estado de ánimo. La codependencia tiene los mismos síntomas que otras adicciones: obsesión, pérdida de control sobre la conducta, persistencia en la conducta codependiente pese a sus efectos negativos y negación de que la conducta de uno constituya un problema.

3. La codependencia, como otras adicciones, es progresiva. A menos que se la trate, se agrava.

4. El mayor riesgo de incurrir en la codependencia lo corren los individuos que ya sufren de una falta de autoestima y que buscan que buscan a través del adicto (o de otras personas, en general) confirmar su propio valor. Los hijos de adictos, así como los que han sido objeto de abuso sexual o físico, son los principales candidatos de desarrollar problemas de codependencia.

5. La codependencia es fomentada, en cierta medida, por nuestra cultura. La esposa que se ocupa de reparar los daños provocados por su marido alcohólico, por ejemplo, encubriendo el problema, a la vez que mantiene económicamente y emocionalmente unida a la familia, suele merecer la admiración de otros familiares y amigos. La gente puede decir de ella: "¡Es una santa!". Su ilusión adictiva de ser todopoderosa y tener todo bajo control contribuye a apuntalar su propia y endeble autoestima.



Codependiente


Adicto
Elude sentimientos dolorosos al centrase en el adicto.

Elude sentimientos dolorosos al usar una droga o actividad.
Sus estados de ánimo dependen de la conducta del adicto. Sus estados de ánimo dependen de los efectos de la droga.
Emplea de forma creciente la negación para mantener la creencia ilusoria de que “todo está bien”. Emplea de forma creciente la negación para mantener la creencia ilusoria de que su uso de la droga está “bajo control”.
Desarrolla tolerancia a la conducta del adicto; lo que antes le resultaba chocante ahora le parece normal y tolerable. Desarrolla tolerancia a la droga; cada vez requiere mas cantidad para obtener el mismo efecto.
La conducta y los asuntos del adicto se convierte en una preocupación absorbente. Conseguir y usar la droga se convierte en una preocupación absorbente.
La obsesión con el adicto lo lleva a aislarse y distanciarse cada vez más de otras personas. La obsesión con la droga lo lleva a aislarse y distanciarse cada vez más de otras personas.
La vida se le vuelve ingobernable; pierde el control sobre sí mismo y su conducta a medida que la conducta del adicto se convierte en una obsesión. La vida se le vuelve ingobernable; pierde el control sobre su uso de la droga a medida que la droga o actividad se convierte en una obsesión.

*) Han sido fragmentos del libro de A. Washton & D. Boundy (1989): Querer no es poder: Cómo comprender y superar las adicciones. Ver bibliografía completa.


La Associació GAEDE surge de la necesidad de ofrecer terapia especializada en codependencia o dependencia emocional. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona), y terapia online en español o catalán a través de skype.

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31 jul. 2019

Socorro: Soy adicta y necesito contención

"Necesito ayuda, me siento sola. No puedo soportar más el dolor de ser quien soy. Cada vez me siento peor y no puedo detener la angustia. Estoy tan decepcionada de mí misma que quisiera morirme. He intentado entrar en razón de mil maneras, pero nada me sirve. Sigo enganchada a mi adicción".

Posiblemente, llegado a este punto has invocado todo lo sagrado en ti y sientes que lo has traicionado. Te sientes arrastrado por la angustia y no encuentras donde agarrarte. A continuación te doy unas sencillas indicaciones.


1. Identifica cual es los objetos de tu adicción.

¿Con qué te anestesias? ¿Con qué huyes o miras de controlar la realidad? Escríbelo en una hoja. Si es más de una cosa, haz una lista detallada. Si sobre la marcha se te ocurre alguna otra cosa, puedes añadirlo. Durante el tiempo en que vas a hacer el trabajo que te propongo, no puedes hacer ninguna de estas cosas.


2. No hagas nada para detenerlo, solo acógelo.

Esto que has escrito no son pegas que ahora debas controlar por arte de magia por medio de tu voluntad, sino aspectos que te abren a la conciencia de que solo con tu voluntad no basta.

No hay nada malo en ti, así que estate tranquila. Ni lo estás haciendo mal, ni lo estás haciendo bien. No es el momento de juzgarte, ni ahora ni después, ni tampoco de sentirte bien o mal, eso ahora mismo da igual.

El malestar está ahí, pero el problema no es el malestar, sino la idea de que deberías controlarlo. En este momento el malestar eres tú. Si niegas el malestar, te niegas a ti misma, y si te niegas a ti misma no puedes respirar, ni existir, y eso hace que el malestar vaya in crescendo, porque no tiene espacio para expresarse adecuadamente.

El objetivo ahora mismo es abrazar tu malestar para que pueda autoregularse.


3. No te hagas promesas que no puedes cumplir.

Quizás sientas que has hecho algo imperdonable o intolerable, y te sientes tan defraudada contigo misma que solo la promesa de que vas a compensarlo en la misma medida te parece soportable. Abandona esa idea, porque es absolutamente imposible.

No hay nada que pueda reparar tu falta, porque tu falta también eres tú, y no hay nada que pueda desagraviarte de ser tú misma, porque aunque puedas hacer cosas inadecuadas, no eres una persona inadecuada. Eres la persona que eres.

Entonces, el objetivo ahora no es cambiar con un chasquido de dedos y convertirte en quien no eres.


4. Prioriza aquí y ahora tu recuperación.

Lo que puedes hacer es comprometerte en tu recuperación, aquí y ahora. Da igual que antes no lo hayas hecho, da igual que después no lo vayas a hacer. Solo importa que en este momento sí lo hagas. Es todo lo que necesitas.

Necesitas espacio y tiempo, así que toma medidas para conseguirlo o simplemente no podrás detener la avalancha. Como se suele decir, no le podemos pedir peras al olmo. Si estás leyendo esto, es que este lugar de recuperación se está despertando en tu corazón. No dejes de leer y seguir los sencillos pasos que te indico.


5. Entra en el espacio de sanación.

Si tienes wifi, prueba por ejemplo con escuchar de fondo este vídeo de música relajante. Nada que hagas obrará por sí mismo el milagro a tu recuperación, ninguno de estos pasos lo hará, pero si creará el contexto para que esto ocurra.

Hay una diferencia entre ser "mala persona" y ser una persona que "está mala". Tú estás mala, y necesitas reconocerlo para poder sanar. Se trata de compasión hacia ti misma, pues quien hace todo lo que puede, no está obligada a más.

Por lo tanto, necesitas un contexto de sanación: ponte música, sal a pasear, siéntate en un parque, ve a la playa, haz meditación, etc. Lo que consideres que sea lo más generoso que puedas hacer para contigo misma en este momento.


6. Disponte a sanar.

La voluntad está destinada al fracaso, porque alimenta la idea de que "yo controlo", cuando no es así. En este sentido, es necesario "tirar la toalla" para tener la humildad de estar en disposición de recibir la ayuda necesaria. Nadie puede hacer lo que no puede hacer. Tú también tienes tus límites.

Hay un dicho que dice "las penas con pan, son menos", pues aquí te decimos "las penas entre iguales, son menos". Reconocer lo que te ocurre te llevará a descubrir que no estás sola. Hay un plan de ayuda bien estructurado que ha sanado a muchas personas antes que tú. Solo por hoy, valora la idea de que comenzar tu camino de recuperación.


7. Vuelve a casa.

Volver a casa significa convertirte en la persona adulta que tu niña/o interior necesita para sentirse reconocida, aceptada y amada incondicionalmente. No te asustes, todo llegará en la manera y la medida en que a ti te resulte sostenible. La intención es aprender a amarte, no a cambiarte. La cosa no va de autocontrol, sino de autoaceptación.

A continuación te informo de nuestro servicio. No tienes porqué hacerlo con nosotras. Ahora bien, hazlo con alguien. Nuestra experiencia nos muestra que solas no podemos, porque una no puede cambiar un problema con la misma mentalidad que la creó, y si esta mentalidad está en nosotras, necesitamos poder confiar en alguien más que no seamos nosotras mismas, o no saldremos de ahí.

El programa que hemos diseñado surge de la necesidad de acoger casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales presenciales o online, así como un grupo terapéutico en el cual atender los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Sigue los enlaces habilitados, y si tienes más dudas, puedes contactar escribiendo a gaede@gaede.cat


Próxima convocatoria 

Presentación del Grupo de Agenciamiento Afectivo 2019 - 2020 
(8ª convocatoria)

Lugar: Taller 14 (1ª planta) del Ateneu L'Harmonia – C/ Sant Adrià, 20. Barcelona. 
Día y hora: 13/09/2019 de 17:30 a 19:00
Programa: Consulta este enlace
Contribución: Entrada libre
A cargo de: Sergi Ferré Balagué


Se requiere solicitar participación escribiendo a gaede@gaede.cat

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19 jul. 2019

Sessions Terapèutiques de Sandplay o Tècnica de la Caixa de Sorra

Teràpia psicològica a Barcelona i a Amposta (Tarragona), mitjançant la tècnica del sandtray, o sandplay en l'enfocament analític de C. G. Jung, coneguda com a tècnica de la caixa de sorra. Es tracta d'un mètode terapèutic basat en el joc destinat tant per a nenes o nens com per a persones adultes.

Com funciona?

"La persona disposa interiorment dels recursos per a sanar si és que se li posen els mitjans adequats al seu abast" (West, 2000)

"Si el trauma impacta a nivell sensorial, és necessari oferir als nens una via sensorial d'accés a aquest. A través de la creació d'un món en miniatures, es promou la resiliència personal en mostrar la relació entre els punts que emocionalment es viuen com a conflictius i els que es viuen com a fortaleses." (Gonzalo M., 2013)

"Sandplay és un mètode per a accedir als continguts del inconscient. Com el seu nom el suggereix, consisteix a jugar en una caixa de fusta especialment proporcionada. S'ofereix així mateix la sorra seca o humida. Els pacients també tenen a la seva disposició un nombre de petites figures amb les quals donen realització formal als seus mons interns. Les figures que poden triar han d'oferir de la manera més completa possible, una mostra representativa de tots els éssers animats i inanimats que podem trobar en el món extern així com en el món imaginatiu intern (Kalff, 1991).

"El terapeuta mai fica la mà en la caixa. perquè es considera el contenidor de la psique del pacient. Però li dóna suport estant amb ell, connectat i fent-li sentir que el sent" (Siegel, 2007)

"Es dóna la possibilitat de desenvolupar sentiments de control. La persona s'apodera davant el trauma que ha alterat la seva ment. Pot per exemple, copejar a un símbol que representi a algú que li va fer mal. El nen pot viure com a actes de triomf el que, en el seu món, en la seva caixa, la història es desenvolupi com la seva psique necessiti per a sanar. Transformar el fet traumàtic en un món que ell construeix i controla li proveeix d'una sensació de domini i triomf sobre el trauma que l'ajuda a sanar emocionalment." (Gonzalo M., 2013)


Sessions terapèutiques individuals de sandplay o tècnica de la caixa de sorra

A Barcelona: Cèntric. C/ Balmes, 13, ppal. Barcelona.
    
A Amposta: Associació GAEDE. Av. Sebastià Juan Arbó, 77. Amposta (Tarragona)


Informació i programació de visita Consulta
A càrrec de: Sergi Ferré Balagué
Contacte: gaede@gaede.cat

Referències:
GONZALO M., J.L. (2013): Construyendo puentes: La técnica de la caja de arena (sandtray). Bilbao. Ed. Desclée De Brouwer. Consultar bibliografia completa.

30 may. 2019

Terapia del dolor original

Transformar el dolor que destruye en dolor que cura, depende de reconocerlo y atenderlo en su origen, o sea en el propio cuerpo que lo experimentó, reconectándonos con él en el aquí y el ahora. A continuación, un testimonio recogido en el libro El "clic", de Mari Lise Labonté.

«Me he separado de mí-mismo y me he construido una identidad. Cosa extraña: para construirme, me he perdido de vista. Hay en mí un dolor que cada vez ocupa más sitio, pues me resulta doloroso comprometer de este modo mi verdadera naturaleza. Al protegerme de las agresiones que he experimentado, bien en el vientre de mi madre, bien en mi nacimiento, bien durante mis primeros años de vida, me he hecho un caparazón que me ha ayudado a sobrevivir.

Puedo estar agradecido a esta protección, pero al mismo tiempo, pago caro este compromiso. Mi cuerpo me envía señales de angustia. He hecho callar a la vida para formarme a imagen de algo o de alguien, y he sufrido. He recibido golpes. He esperado que alguien me mire, a que alguien me recoja. He sido el niño de recambio. He querido que me amaran. Habría deseado que me dejaran en paz. He intentado gritar. Me he callado, he apretado los dientes, he abombado mi pequeño torso y redondeado mi espalda, he endurecido mis pequeñas piernas. He seguido el juego de mi familia, de mis padres, de mis tutores y de los demás. Me he hecho como ellos. Me he adaptado; más aún: me he superadaptado.

Si lo hago, es porque hay una razón. El dolor es demasiado doloroso, voy a intentar olvidarlo. En mí está este grito, voy a intentar acallarlo. En mí está este desgarro, voy a intentar ignorarlo. En mí está este mal que me devora, voy a hacerlo morir. Voy a entregar el que soy, la auténtica substancia de mi ser, a partes de mí que van a dormirla o congelarla o matarla para que no sufra.

Pronto voy a ser como ellos, voy a existir en falsas identidades y a olvidar el que soy. Pero ¿quiénes son ellos? ¿Quiénes son estos padres? ¿Cuál es esta familia? ¿Quién es esta gente que actúa con tanta dureza, que se critican entre sí, que se envidian, que sienten celos, que nos dejan, que nos abandonan, que nos rechazan, que nos ahogan? ¿De qué mundo vienen? ¿Con qué derecho intentan negarme, pegarme, ahogarme con su supuesto amor? No quiero vivir más en esta tierra con esta gente que, según dicen, son mis padres o mi familia. No soy yo quien los ha escogido».

La Associació GAEDE surge de la necesidad de atender casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona), y terapia online a través de skype.

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13 may. 2019

Cuestionario del niño herido: ¿Quién soy?

«La codependencia se puede definir como una enfermedad caracterizada por una pérdida de identidad. Ser codependiente significa estar alejado de los propios sentimientos, necesidades y deseos. Ejemplos de codependencia son personas que dependen de algo externo a ellos para tener una identidad Este texto de John Bradshaw nos abre a la idea de que si no soy lo que soy, porque lo que soy no está bien, entonces debo ser lo que tengo. Erich Fromm, apunta: «Si soy lo que tengo y lo que tengo lo pierdo ¿Quién soy?»

Ser, ser alguien, en toda su diversidad, con toda legitimidad, nos permite no tener que gustar a todo el mundo para sabernos amadas, o no tener que ser brillantes, famosas, reconocidas, o por el contrario, abandonadas o menospreciadas, para sentirnos vivas, porque lo único que necesitas para ser, es ser.

El sentirse inapropiada para la vida está en la base de la dependencia emocional y de las dificultades para establecer relaciones de confianza e intimidad. La destrucción de la identidad en edades tempranas, de la «fuente de amor interno» según Jorge Castelló, nos hace en exceso dependientes de lo otro, de la «fuente de amor externo», llámese pareja, trabajo, alcohol, familia, etc. Eso nos impide poder mantener un diálogo de tú a tú con los acontecimientos y aprender de los cambios, porque nos sentimos tan carentes que el miedo hace que nos aferremos a todo clavo ardiente.



A continuación, puedes realizar un test revisado de Bradshaw, que te permitirá valorar hasta qué punto tu niña o niño interior está herido. Responde sí o no. Siempre puedes matizar, pero fíate siempre de ti misma. Cuantas más respuestas afirmativas, más evidencias de que tu identidad está fracturada en su raíz, lo cual supone una invitación para emprender un trabajo terapéutico, cómo quieras y dónde quieras, pero ahí tienes una oportunidad.


1. Experimento ansiedad y miedo siempre que pienso en hacer algo nuevo.

2. Por lo general, trato de complacer a la gente, o por el contrario, juzgo muy duramente.

3. Soy rebelde. Me siento viva cuando tengo conflictos.

4. En lo más recóndito de mí ser, siento que hay algo que no está bien.

5. Soy avara o acaparadora; me cuesta mucho desprenderme de algo.

6. Me siento inadecuada/o como mujer/hombre.

7. Creo que puedo controlarlo todo, incluso mis relaciones con las demás, por medio de mi voluntad.

8. Me siento culpable cuando tomo una decisión; preferiría dejar la responsabilidad a otros.

9. Tengo dificultades para empezar las cosas.

10. Tengo dificultades en terminar las cosas.

11. Rara vez tengo un pensamiento propio o adopto sin reflexión el de personas con autoridad.

12. Continuamente me critico por no actuar de la manera correcta.

13. Me considero terriblemente culpable y temo las consecuencias.

14. Soy estricta y perfeccionista.

15. Siento como si nunca fuera a estar a la altura de las circunstancias; nunca hago nada bien.

16. Siento como si no supiera qué es lo que quiero.

17. Siento el impulso de ser súper realizadora, como destinada a ser una triunfadora.

18. Creo que realmente no le importo a la gente, excepto cuando tengo relaciones sexuales. Temo ser rechazada y abandonada si no soy buen amante.

19. Mi vida es vacía; con frecuencia me siento deprimida.

20. Realmente no sé quién soy. No estoy seguro de cuáles son mis valores o qué opino de las cosas.


El trabajo para la recuperación de la identidad está basado en la recuperación de la niña o el niño interior herido. Puedes ampliar la información en el libro La revolución afectiva: De la Dependencia Emocional al Agenciamiento Afectivo, o escribiéndonos al correo gaede@gaede.cat

La Associació GAEDE surge de la necesidad de atender casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona), y terapia online a través de skype.

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Consulta la bibliografía siguiendo este enlace.

1 may. 2019

Sesión informativa sobre el tratamiento de la dependencia emocional

La codependencia, relaciones tóxicas, narcisistas, verse atrapada en un triángulo dramático, o las dificultades para transigir una alta sensibilidad, conllevan el fracaso de nuestras relaciones. En GAEDE atendemos el sufrimiento emocional como el camino de regreso a nuestra propia vulnerabilidad.

"Supongo que uno de los motivos por los que la gente se aferra tan obstinadamente a sus odios es porque, cuando el odio se disipe, presienten que se verán obligados a lidiar con el dolor." James Baldwin (1955)



Estos son los puntos clave de nuestro programa de recuperación:

1) El sufrimiento emocional tiene que ver con la representatividad. Por ejemplo, yo puedo intentar hacer algo bien y que no me salga, pero lo que más me dolería es pensar que por ello yo soy un inútil. Por lo tanto, no es tanto lo que me pasa sino lo que esto representa para mi.

2) El plano de lo representativo tiene que ver con mis relaciones con las demás, y este viene condicionado por una posible configuración dramática en la infancia.

3) En la infancia nos experimentamos en toda nuestra vulnerabilidad. Al mismo tiempo es el estado de máxima creatividad, espontaneidad, plasticidad, momento en el que desarrollar una identidad que nos permita ser en el mundo.

4) En la infancia, aun no tenemos una identidad formada, sientes por ti misma lo que tu madre sentía por ella misma. Si esta no se amaba, ni se aceptaba en sus diversos aspectos, no pudo transmitir una seguridad que no tenia. Entonces se intercambian los roles, y es la niña la que se hace cargo de las mochilas de la adulta.

5) A partir de esa apropiación indebida como estrategia de supervivencia, construimos lo que llamamos cuento-personalidad. Cuando no nos sentimos bienvenidas, una pasa a instalarse en la idealización de lo que debería ser, de unas expectativas que no son suyas y que acaba asumiendo por un amor y aceptación que no estaba recibiendo.

6) Agenciarse entonces, pasa por reconocer esas mochilas, devolverlas con todo el afecto (porque no podemos resolver un problema que no hemos creado) y asumir la responsabilidad por nuestra niña o niño herido.

7) Para ello necesitamos un entorno de confianza que nos permita un margen de tolerancia lo suficientemente amplio como para poder aceptar aquella que en nosotros no fue, y posiblemente no sigue siendo, acogida en toda su maravillosa imperfección.

En resumen, es darnos una oportunidad, que en tal caso es el cometido de GAEDE. Puedes ampliar la información en el libro La revolución afectiva: De la Dependencia Emocional al Agenciamiento Afectivo, o escribiéndonos al correo gaede@gaede.cat


La Associació GAEDE surge de la necesidad de atender casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona), y terapia online a través de skype.

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28 abr. 2019

Test sobre privación del narcisismo

«La etapa de recién nacido se le llama etapa simbiótica, porque somos totalmente codependientes de nuestra persona cuidadora (...) En esta etapa estamos indiferenciados (...) No tenemos la capacidad de saber que tenemos un Yo y es a través de ella que lo descubrimos (...) La creación de este "puente interpersonal" es la base de todas las futuras relaciones». Según sigue John Bradshaw: «Sientes lo que ella siente. Por lo tanto, sientes por ti mismo lo que ella siente por ti».

Alice Miller lo llama «nuestras provisiones narcisistas sanas, que consisten en ser amados como individuos, ser admirados y valorados; tocados y tratados con cariño; estar seguros de que nuestra persona cuidadora no nos abandonará; que nos tomará en serio. Si conseguimos estas necesidades en la infancia, no tenemos que cargar con ellas cuando crecemos».

Pero si, según Erich Fromm, la persona cuidadora no está en contacto con su conciencia del Yo, o sea, si no se ama a sí misma ni se acepta en sus diversos aspectos, no puede ayudar a la niña o al niño a establecer una seguridad instintiva en sí misma. No puede transmitir una seguridad que no tiene. Consecuentemente, esta orientación "antivida", hará que a su hija o hijo le asuste la vida, el mundo, la gente, sus propios deseos y necesidades, etc.

Lo que sigue es un test revisado para encontrar indicios de probables fallas en este vínculo simbiótico que pudieran suponer la privación del narcisismo positivo (autoestima). Si respondes afirmativamente a alguna de estas preguntas, puedes sospechar que tu niña o niño interior fue herida en algún grado durante su primera infancia.


1. ¿Presentas o has presentado síntomas de adicción por consumo o ingestión (exceso de comida, bebida, drogas, pornografía, etc.)?

2. ¿Desconfías de tu capacidad para satisfacer tus necesidades? ¿Crees que debes encontrar a alguien que las satisfaga por ti?

3. ¿Te resulta difícil confiar en las demás? ¿Consideras que debes estar controlando en todo momento?

4. ¿Te das cuenta y atiendes las señales corporales que te indican una necesidad física? O por el contrario, ¿comes cuando no tienes hambre? ¿o no te detienes por no reconocer lo cansada que estás?

5. ¿Descuidas tus necesidades físicas? ¿No te das una buena alimentación o no haces suficiente ejercicio? ¿Acudes a revisiones sanitarias sólo en caso de emergencia?

6. ¿Tienes miedo de ser abandonada? ¿Te sientes o te has sentido alguna vez desesperada porque terminó una relación afectiva?

7. ¿Has pensado alguna vez en suicidarte porque terminó una relación afectiva?

8. ¿A menudo sientes que no encajas o no perteneces a ningún sitio? ¿Sientes que no eres bienvenida o que la gente no desea tu presencia?

9. En situaciones sociales, ¿tratas de pasar desapercibida o por el contrario intentas ser el centro de atención?

10. ¿Intentas ser muy servicial (incluso indispensable) en tus relaciones afectivas a fin de que la otra persona no pueda abandonarte?

11. ¿Sientes una necesidad ansiosa de que te toquen, te abracen o te besen, a veces sin preguntarlo?

12. ¿Tienes una necesidad continua y obsesiva de conseguir que se te valore y estime?

13. ¿Sueles ser mordaz y sarcástica con las demás?

14. ¿Te aíslas y pasas mucho tiempo sola? ¿A menudo piensas que no vale la pena tener una relación?

15. ¿Eres ingenua o crédula? ¿Te tragas las opiniones de las demás sin analizar?


Ten en cuenta que el campo afectivo abarca a la madre y el padre, hijas e hijos, amistades, amantes, cónyuges, etc. Si tus indicios de sospecha son considerables, tienes ahora la oportunidad de realizar un trabajo de agenciamiento afectivo. A continuación, te informamos de los recursos que te podemos ofrecer nosotras: terapia especializada, artículos relacionados y bibliografía.

«Si el mundo es digno de confianza, entonces es posible que me convierta en quien soy».


La Associació GAEDE surge de la necesidad de atender casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona), y terapia online a través de skype.

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Fuentes:
BRADSHAW, J. (1990): Volver a casa: Recuperación y reivindicación del niño interior. Madrid. Gaia Ediciones.
FERRÉ, S. (2018): La revolución afectiva: De la dependencia emocional al agenciamiento afectivo. Barcelona. Ed. Círculo Rojo. Descargar introducción.
FROMM, E. (2000): El Arte de amar: una investigación sobre la naturaleza del amor. Barcelona Ed. Paidós 
MILLER, A. (1988): El saber proscrito. Barcelona. Tusquets Editores.

15 abr. 2019

Dependencia emocional: El amor entre niños adultos heridos

Fragmento del libro “Volver a casa” de John Bradshaw, que explica las relaciones de dependencia emocional como la dificultad para acoger la propia niña o niño interior.

Es crucial desarrollar un equilibrado sentido de responsabilidad. Esto significa aceptar las consecuencias de lo que usted hace y rechazar la aceptación de las consecuencias de lo que hace otro. Es la clave de la felicidad. Mucho sufrimiento humano proviene de que el niño interior herido asuma demasiada responsabilidad o rehúse aceptarla en la medida necesaria.

Usted necesita hacer frente a las consecuencias de su conducta. Al reclamar a su niño interior herido, usted inicia la tarea de ser responsable. La mayoría de las reacciones del niño interior no son verdaderas reacciones; más bien, son reacciones y sobrerreacciones ancladas y exageradas. Una respuesta verdadera es el resultado de los verdaderos sentimientos y de la decisión consciente de uno. A fin de dar una respuesta verdadera, uno debe estar en contacto con sus sentimientos, necesidades y deseos. Los adultos con un niño herido en su interior son, en algún modo, ajenos a todo esto.

Defender al niño en nuestro interior es enseñarle a actuar más que a reaccionar. Para esto, el niño debe ser capaz de responder. Su capacidad de respuesta viene cuando controlamos al niño que vive en nuestro interior y no a la inversa (por ejemplo, influenciado por alguna circunstancia de su entorno).

El mejor ejemplo que conozco de la importancia de asumir esta responsabilidad, es una relación íntima. La intimidad puede tener lugar porque todos tenemos un maravilloso y vulnerable niño interior. Dos personas "enamoradas" aplican una vez más la simbiosis de la vinculación inicial entre madre e hijo. En esencia, se fusionan entre sí. Sienten una omnipotente sensación de unidad y poder. Cada uno comparte su más profundo, su más vulnerable yo con el otro.

Esta misma vulnerabilidad genera que la gente tema las relaciones íntimas y en muchas ocasiones acabe por destruir la intimidad. La destrucción de la intimidad en una relación ocurre cuando cualquiera de los amantes, o ambos, rehúsan asumir la responsabilidad por su propio niño interior vulnerable.

Veamos lo que sucede cuando dos niños adultos se enamoran. Los niños heridos que viven dentro de ellos se regocijan. Cada uno de ellos ve en su pareja las cualidades positivas y negativas de sus padres verdaderos. Cada uno cree que, esta vez, las necesidades infantiles no satisfechas finalmente serán cubiertas. Cada uno sobrevalora la fuerza y el aprecio en el otro. Cada uno de ellos ve a su contraparte como su padre original. Poco después de comprometerse, empiezan a hacerse requerimientos uno al otro. Estas demandas encubren esperanzas básicamente inconscientes, que fluyen desde el deseo y el vacío, en el niño que vive en el interior de cada uno. La naturaleza aborrece el vacío y una chispa de vida empuja al niño herido que vive dentro de ellos a terminar lo que está incompleto. Busca en su pareja los cuidados que nunca tuvo, pero que todavía desea. En ocasiones, uno puede distorsionar el comportamiento de su socio para que parezca al del padre verdadero. Pero todo esto no es una bella imagen. Es el equivalente a que dos personas de cuatro años de edad se casen e intenten asumir responsabilidades adultas.

Si usted ha recuperado a su niño interior, tiene una oportunidad. Al convertirse en ejemplo para su niño interior, defendiéndolo, usted asume la responsabilidad por su vulnerabilidad. La intimidad funciona si cada uno asume la responsabilidad de su propio niño interior vulnerable. No dará resultado si usted intenta que su compañero le dé lo que sus padres no le dieron.

La Associació GAEDE surge de la necesidad de atender casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona), y terapia online a través de skype.

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