19 ago. 2018

Solo por hoy: Una herramienta de recuperación

Solo Por Hoy es una herramienta fundamental para la recuperación en adicciones de todo tipo. También en la adicción a las personas, que se manifiesta en casos de codependencia, dependencia emocional y/o relaciones narcisistas.

¿Por qué solo por hoy? La voz de la enfermedad en nuestra cabeza se caracteriza por su alta reactividad (impaciencia) y su carácter imperativo (exigencia), dicotómico (todo o nada) y absolutista (tengo toda la razón). Es imposible escuchar otra cosa si no creamos las pautas que lo hagan posible, poco a poco, paso a paso, día a día, solo por hoy, centrándonos en el aquí y ahora. Sea como sea, el cambio ha de pasar por nosotras, atendiendo la manera en que nos relacionamos con nosotras mismas. El vínculo con una misma es el modelo a través del cual establecemos los vínculos con las demás personas.

Como resistencia al uso de esta herramienta, la enfermedad suele reaccionar diciendo: "¡Qué tontería! Esto no es EXACTAMENTE lo que me pasa a mí. Yo no estoy tan mal, a mí lo único que me hace falta es no pensar y quitarme de hostias ¿Solo por hoy? ¡Qué servidumbre es esta!". Así es como la voz de la enfermedad rechaza taxativamente toda servidumbre que no sea a sí misma. Aclaro que lo que para la enfermedad es servidumbre, pues ella se mueve según sus criterios de dominación/sumisión, para el Amor Incondicional es entrega sin condiciones.



En nuestro grupo de agenciamiento afectivo trabajamos paso a paso esta guía, de manera que entendamos exactamente a qué se refiere cada pauta y las tengamos presentes como base posible de nuestra recuperación. Estar en recuperación supone establecer un compromiso real, un vínculo seguro adecuado a nuestras necesidades como adultas, con nosotras mismas, con las demás personas y con la vida.

Lo que sigue son preceptos inspirados en el Just for Today de Alcoholics Anonymous, adaptados y ampliados por GAEDE para establecer la base de un programa posible y seguro de recuperación de los síntomas de la codependencia. Apréndelos de memoria y repítetelos diariamente, dejándote sentir el espacio que se abre en ti al formular cada uno de ellos. La constancia es un factor fundamental. Si algún punto te genera resistencias insalvables, puedes dejar tu comentario abajo.


Solo Por Hoy trataré de pasar el día, sin esperar resolver el problema de toda mi vida en un momento, trabajando en mi recuperación con constancia, paciencia y decisión.


Solo Por Hoy trataré de hacerme feliz.


Solo Por Hoy me ajustaré a lo que es y tomaré la vida como venga, sin tratar de encajar la realidad en mis expectativas.


Solo Por Hoy me trataré con respeto. Respetaré mis límites y necesidades, mi tiempo y mis compromisos, así como a mi cuerpo, sin exponerlo a excesos de ningún tipo.


Solo Por Hoy seré asertiva, me haré cargo de lo que siento comunicándolo en primera persona, sin tratar de encubrirlo ni usarlo a modo de crítica o acusación.


Solo Por Hoy trataré de no compensarme por sentirme como me siento.


Solo Por Hoy trataré de no superar ni dirigir a otra persona más que a mí misma.


Solo Por Hoy me tomaré un tiempo de calma para mí misma, estaré presente.


Solo Por Hoy no tendré miedo de disfrutar de lo que es bello y me sentiré merecedora de las bondades de la vida.


Solo Por Hoy aceptaré que no soy perfecta ni puedo controlarlo todo,  pues no todo es mi responsabilidad, y aun así permanezco a salvo.

A cada capacidad en mí, pido la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo, y la sabiduría para reconocer la diferencia.


A cada capacidad en mí, ... (Opcional. Puedo tratar de abrirme a lo que, solo por hoy, requiera durante la jornada, como por ejemplo el cumplimiento de este programa).




Sigue leyendo nuestro libro "La Revolución Afectiva: De la Dependencia Emocional al Agenciamiento Afectivo"

18 ago. 2018

La voz de la enfermedad

Sintomatología
La codependencia es un estado de infelicidad e inmadurez emocional debido a no haber interiorizado adecuadamente patrones afectivos seguros. 

Sus síntomas habituales son: 

1. Baja autoestima.
2. No poder establecer límites funcionales.
3. No poder aceptar la realidad (quién soy).
4. No poder encarar las necesidades de adulto.
5. No poder sentir con moderación.


Tenemos que tener muy claro la diferencia psicológica, que distingue entre yo y lo que acontece en mí, o sea entre la persona (o personaje) y el alma psíquica de la que la primera surge.

A continuación introduciré el tema con un fragmento del libro La revolución afectiva: De la Dependencia Emocional al Agenciamiento Afectivo, donde se señala esta diferencia cuando la psique se expresa de manera patológica:

«La voz de la enfermedad se identifica justamente porque no es humana. Una voz humana es la que acepta su humanidad, o sea sus límites, la que es consciente que a pesar de que sabe más que ayer, sabe menos que mañana, un mañana tan infinito en comparación a ella misma, que cómo dice la voz del sabio: "tan solo sé que no sé nada". Además, sabe que su saber siempre será parcial, limitado, finito, imperfecto, y por lo tanto, acontece humilde, generosa, compasiva y tolerante.

En cambio, la voz de la enfermedad es todo el contrario, se identifica con un tono prepotente: "yo soy la que soy", dice. Es inflexible y no reconoce sus límites, por eso busca obsesivamente reafirmarse en sí misma. Maneja mucha información, mucha aparente legitimidad, mucho victimismo, porque necesita justificarse constantemente. Se expresa con un tono imperativo que desacredita los recursos de la persona para cuestionarla: "¡Haz lo que te digo! ¡Ya!", "Yo tengo toda la razón y las otras no tienen ni idea!", "¿No ves que te están tomando el pelo? ¿Qué seria de ti sin mí?", etc.





La enfermedad se alimenta de la autoestima de la persona forzándola a obedecerla para evitar su autocrítica destructiva, sin darse cuenta quién la sufre que de este modo la está alimentando más y más. Es incuestionable, siempre tiene razón, siempre tiene una justificación, siempre es sale con la suya, siempre!, porque su objetivo es sobrevivir a toda costa. Condena a la persona en un mundo cada vez más pequeño y más aislado, porque es la reacción a un bloqueo, a una rigidez, que esconde la auténtica herida que pretende cubrir con sus estrategias.

Es así como engaña a la persona haciéndole creer que la solución a su herida interior está en la reivindicación exterior, y no, justamente, en la atención a su herida interior. La única manera de combatirla es con el contacto 0, o sea, con el desarrollo de la capacidad de tolerar la frustración, que es la única manera de salir del círculo de satisfacción inmediata en el que atrapa a la persona.»

Artículos relacionados:
¿Debo empezar una terapia? 
Solo por Hoy
Relaciones narcisistas
Grupo de Agenciamiento Afectivo