30 may. 2019

Terapia del dolor original

Transformar el dolor que destruye en dolor que cura, depende de reconocerlo y atenderlo en su origen, o sea en el propio cuerpo que lo experimentó, reconectándonos con él en el aquí y el ahora. A continuación, un testimonio recogido en el libro El "clic", de Mari Lise Labonté.

«Me he separado de mí-mismo y me he construido una identidad. Cosa extraña: para construirme, me he perdido de vista. Hay en mí un dolor que cada vez ocupa más sitio, pues me resulta doloroso comprometer de este modo mi verdadera naturaleza. Al protegerme de las agresiones que he experimentado, bien en el vientre de mi madre, bien en mi nacimiento, bien durante mis primeros años de vida, me he hecho un caparazón que me ha ayudado a sobrevivir.

Puedo estar agradecido a esta protección, pero al mismo tiempo, pago caro este compromiso. Mi cuerpo me envía señales de angustia. He hecho callar a la vida para formarme a imagen de algo o de alguien, y he sufrido. He recibido golpes. He esperado que alguien me mire, a que alguien me recoja. He sido el niño de recambio. He querido que me amaran. Habría deseado que me dejaran en paz. He intentado gritar. Me he callado, he apretado los dientes, he abombado mi pequeño torso y redondeado mi espalda, he endurecido mis pequeñas piernas. He seguido el juego de mi familia, de mis padres, de mis tutores y de los demás. Me he hecho como ellos. Me he adaptado; más aún: me he superadaptado.

Si lo hago, es porque hay una razón. El dolor es demasiado doloroso, voy a intentar olvidarlo. En mí está este grito, voy a intentar acallarlo. En mí está este desgarro, voy a intentar ignorarlo. En mí está este mal que me devora, voy a hacerlo morir. Voy a entregar el que soy, la auténtica substancia de mi ser, a partes de mí que van a dormirla o congelarla o matarla para que no sufra.

Pronto voy a ser como ellos, voy a existir en falsas identidades y a olvidar el que soy. Pero ¿quiénes son ellos? ¿Quiénes son estos padres? ¿Cuál es esta familia? ¿Quién es esta gente que actúa con tanta dureza, que se critican entre sí, que se envidian, que sienten celos, que nos dejan, que nos abandonan, que nos rechazan, que nos ahogan? ¿De qué mundo vienen? ¿Con qué derecho intentan negarme, pegarme, ahogarme con su supuesto amor? No quiero vivir más en esta tierra con esta gente que, según dicen, son mis padres o mi familia. No soy yo quien los ha escogido».

La Associació GAEDE surge de la necesidad de atender casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona), y terapia online a través de skype.

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13 may. 2019

Cuestionario del niño herido: ¿Quién soy?

«La codependencia se puede definir como una enfermedad caracterizada por una pérdida de identidad. Ser codependiente significa estar alejado de los propios sentimientos, necesidades y deseos. Ejemplos de codependencia son personas que dependen de algo externo a ellos para tener una identidad Este texto de John Bradshaw nos abre a la idea de que si no soy lo que soy, porque lo que soy no está bien, entonces debo ser lo que tengo. Erich Fromm, apunta: «Si soy lo que tengo y lo que tengo lo pierdo ¿Quién soy?»

Ser, ser alguien, en toda su diversidad, con toda legitimidad, nos permite no tener que gustar a todo el mundo para sabernos amadas, o no tener que ser brillantes, famosas, reconocidas, o por el contrario, abandonadas o menospreciadas, para sentirnos vivas, porque lo único que necesitas para ser, es ser.

El sentirse inapropiada para la vida está en la base de la dependencia emocional y de las dificultades para establecer relaciones de confianza e intimidad. La destrucción de la identidad en edades tempranas, de la «fuente de amor interno» según Jorge Castelló, nos hace en exceso dependientes de lo otro, de la «fuente de amor externo», llámese pareja, trabajo, alcohol, familia, etc. Eso nos impide poder mantener un diálogo de tú a tú con los acontecimientos y aprender de los cambios, porque nos sentimos tan carentes que el miedo hace que nos aferremos a todo clavo ardiente.



A continuación, puedes realizar un test revisado de Bradshaw, que te permitirá valorar hasta qué punto tu niña o niño interior está herido. Responde sí o no. Siempre puedes matizar, pero fíate siempre de ti misma. Cuantas más respuestas afirmativas, más evidencias de que tu identidad está fracturada en su raíz, lo cual supone una invitación para emprender un trabajo terapéutico, cómo quieras y dónde quieras, pero ahí tienes una oportunidad.


1. Experimento ansiedad y miedo siempre que pienso en hacer algo nuevo.

2. Por lo general, trato de complacer a la gente, o por el contrario, juzgo muy duramente.

3. Soy rebelde. Me siento viva cuando tengo conflictos.

4. En lo más recóndito de mí ser, siento que hay algo que no está bien.

5. Soy avara o acaparadora; me cuesta mucho desprenderme de algo.

6. Me siento inadecuada/o como mujer/hombre.

7. Creo que puedo controlarlo todo, incluso mis relaciones con las demás, por medio de mi voluntad.

8. Me siento culpable cuando tomo una decisión; preferiría dejar la responsabilidad a otros.

9. Tengo dificultades para empezar las cosas.

10. Tengo dificultades en terminar las cosas.

11. Rara vez tengo un pensamiento propio o adopto sin reflexión el de personas con autoridad.

12. Continuamente me critico por no actuar de la manera correcta.

13. Me considero terriblemente culpable y temo las consecuencias.

14. Soy estricta y perfeccionista.

15. Siento como si nunca fuera a estar a la altura de las circunstancias; nunca hago nada bien.

16. Siento como si no supiera qué es lo que quiero.

17. Siento el impulso de ser súper realizadora, como destinada a ser una triunfadora.

18. Creo que realmente no le importo a la gente, excepto cuando tengo relaciones sexuales. Temo ser rechazada y abandonada si no soy buen amante.

19. Mi vida es vacía; con frecuencia me siento deprimida.

20. Realmente no sé quién soy. No estoy seguro de cuáles son mis valores o qué opino de las cosas.


El trabajo para la recuperación de la identidad está basado en la recuperación de la niña o el niño interior herido. Puedes ampliar la información en el libro La revolución afectiva: De la Dependencia Emocional al Agenciamiento Afectivo, o escribiéndonos al correo gaede@gaede.cat

La Associació GAEDE surge de la necesidad de atender casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona), y terapia online a través de skype.

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Consulta la bibliografía siguiendo este enlace.

1 may. 2019

Sesión informativa sobre el tratamiento de la dependencia emocional

La codependencia, relaciones tóxicas, narcisistas, verse atrapada en un triángulo dramático, o las dificultades para transigir una alta sensibilidad, conllevan el fracaso de nuestras relaciones. En GAEDE atendemos el sufrimiento emocional como el camino de regreso a nuestra propia vulnerabilidad.

"Supongo que uno de los motivos por los que la gente se aferra tan obstinadamente a sus odios es porque, cuando el odio se disipe, presienten que se verán obligados a lidiar con el dolor." James Baldwin (1955)



Estos son los puntos clave de nuestro programa de recuperación:

1) El sufrimiento emocional tiene que ver con la representatividad. Por ejemplo, yo puedo intentar hacer algo bien y que no me salga, pero lo que más me dolería es pensar que por ello yo soy un inútil. Por lo tanto, no es tanto lo que me pasa sino lo que esto representa para mi.

2) El plano de lo representativo tiene que ver con mis relaciones con las demás, y este viene condicionado por una posible configuración dramática en la infancia.

3) En la infancia nos experimentamos en toda nuestra vulnerabilidad. Al mismo tiempo es el estado de máxima creatividad, espontaneidad, plasticidad, momento en el que desarrollar una identidad que nos permita ser en el mundo.

4) En la infancia, aun no tenemos una identidad formada, sientes por ti misma lo que tu madre sentía por ella misma. Si esta no se amaba, ni se aceptaba en sus diversos aspectos, no pudo transmitir una seguridad que no tenia. Entonces se intercambian los roles, y es la niña la que se hace cargo de las mochilas de la adulta.

5) A partir de esa apropiación indebida como estrategia de supervivencia, construimos lo que llamamos cuento-personalidad. Cuando no nos sentimos bienvenidas, una pasa a instalarse en la idealización de lo que debería ser, de unas expectativas que no son suyas y que acaba asumiendo por un amor y aceptación que no estaba recibiendo.

6) Agenciarse entonces, pasa por reconocer esas mochilas, devolverlas con todo el afecto (porque no podemos resolver un problema que no hemos creado) y asumir la responsabilidad por nuestra niña o niño herido.

7) Para ello necesitamos un entorno de confianza que nos permita un margen de tolerancia lo suficientemente amplio como para poder aceptar aquella que en nosotros no fue, y posiblemente no sigue siendo, acogida en toda su maravillosa imperfección.

En resumen, es darnos una oportunidad, que en tal caso es el cometido de GAEDE. Puedes ampliar la información en el libro La revolución afectiva: De la Dependencia Emocional al Agenciamiento Afectivo, o escribiéndonos al correo gaede@gaede.cat


La Associació GAEDE surge de la necesidad de atender casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona), y terapia online a través de skype.

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28 abr. 2019

Test sobre privación del narcisismo

«La etapa de recién nacido se le llama etapa simbiótica, porque somos totalmente codependientes de nuestra persona cuidadora (...) En esta etapa estamos indiferenciados (...) No tenemos la capacidad de saber que tenemos un Yo y es a través de ella que lo descubrimos (...) La creación de este "puente interpersonal" es la base de todas las futuras relaciones». Según sigue John Bradshaw: «Sientes lo que ella siente. Por lo tanto, sientes por ti mismo lo que ella siente por ti».

Alice Miller lo llama «nuestras provisiones narcisistas sanas, que consisten en ser amados como individuos, ser admirados y valorados; tocados y tratados con cariño; estar seguros de que nuestra persona cuidadora no nos abandonará; que nos tomará en serio. Si conseguimos estas necesidades en la infancia, no tenemos que cargar con ellas cuando crecemos».

Pero si, según Erich Fromm, la persona cuidadora no está en contacto con su conciencia del Yo, o sea, si no se ama a sí misma ni se acepta en sus diversos aspectos, no puede ayudar a la niña o al niño a establecer una seguridad instintiva en sí misma. No puede transmitir una seguridad que no tiene. Consecuentemente, esta orientación "antivida", hará que a su hija o hijo le asuste la vida, el mundo, la gente, sus propios deseos y necesidades, etc.

Lo que sigue es un test revisado para encontrar indicios de probables fallas en este vínculo simbiótico que pudieran suponer la privación del narcisismo positivo (autoestima). Si respondes afirmativamente a alguna de estas preguntas, puedes sospechar que tu niña o niño interior fue herida en algún grado durante su primera infancia.


1. ¿Presentas o has presentado síntomas de adicción por consumo o ingestión (exceso de comida, bebida, drogas, pornografía, etc.)?

2. ¿Desconfías de tu capacidad para satisfacer tus necesidades? ¿Crees que debes encontrar a alguien que las satisfaga por ti?

3. ¿Te resulta difícil confiar en las demás? ¿Consideras que debes estar controlando en todo momento?

4. ¿Te das cuenta y atiendes las señales corporales que te indican una necesidad física? O por el contrario, ¿comes cuando no tienes hambre? ¿o no te detienes por no reconocer lo cansada que estás?

5. ¿Descuidas tus necesidades físicas? ¿No te das una buena alimentación o no haces suficiente ejercicio? ¿Acudes a revisiones sanitarias sólo en caso de emergencia?

6. ¿Tienes miedo de ser abandonada? ¿Te sientes o te has sentido alguna vez desesperada porque terminó una relación afectiva?

7. ¿Has pensado alguna vez en suicidarte porque terminó una relación afectiva?

8. ¿A menudo sientes que no encajas o no perteneces a ningún sitio? ¿Sientes que no eres bienvenida o que la gente no desea tu presencia?

9. En situaciones sociales, ¿tratas de pasar desapercibida o por el contrario intentas ser el centro de atención?

10. ¿Intentas ser muy servicial (incluso indispensable) en tus relaciones afectivas a fin de que la otra persona no pueda abandonarte?

11. ¿Sientes una necesidad ansiosa de que te toquen, te abracen o te besen, a veces sin preguntarlo?

12. ¿Concretamente es el sexo oral lo que más deseas y de lo que más tratan tus fantasías?

13. ¿Tienes una necesidad continua y obsesiva de conseguir que se te valore y estime?

14. ¿Sueles ser mordaz y sarcástica con las demás?

15. ¿Te aíslas y pasas mucho tiempo sola? ¿A menudo piensas que no vale la pena tener una relación?

16. ¿Eres ingenua o crédula? ¿Te tragas las opiniones de las demás sin analizar?


Ten en cuenta que el campo afectivo abarca a la madre y el padre, hijas e hijos, amistades, amantes, cónyuges, etc. Si tus indicios de sospecha son considerables, tienes ahora la oportunidad de realizar un trabajo de agenciamiento afectivo. A continuación, te informamos de los recursos que te podemos ofrecer nosotras: terapia especializada, artículos relacionados y bibliografía.

«Si el mundo es digno de confianza, entonces es posible que me convierta en quien soy».


La Associació GAEDE surge de la necesidad de atender casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

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Otros artículos relacionados:

Fuentes:
BRADSHAW, J. (1990): Volver a casa: Recuperación y reivindicación del niño interior. Madrid. Gaia Ediciones.
FERRÉ, S. (2018): La revolución afectiva: De la dependencia emocional al agenciamiento afectivo. Barcelona. Ed. Círculo Rojo. Descargar introducción.
FROMM, E. (2000): El Arte de amar: una investigación sobre la naturaleza del amor. Barcelona Ed. Paidós 
MILLER, A. (1988): El saber proscrito. Barcelona. Tusquets Editores.

15 abr. 2019

Dependencia emocional: El amor entre niños adultos heridos

Fragmento del libro “Volver a casa” de John Bradshaw, que explica las relaciones de dependencia emocional como la dificultad para acoger la propia niña o niño interior.

Es crucial desarrollar un equilibrado sentido de responsabilidad. Esto significa aceptar las consecuencias de lo que usted hace y rechazar la aceptación de las consecuencias de lo que hace otro. Es la clave de la felicidad. Mucho sufrimiento humano proviene de que el niño interior herido asuma demasiada responsabilidad o rehúse aceptarla en la medida necesaria.

Usted necesita hacer frente a las consecuencias de su conducta. Al reclamar a su niño interior herido, usted inicia la tarea de ser responsable. La mayoría de las reacciones del niño interior no son verdaderas reacciones; más bien, son reacciones y sobrerreacciones ancladas y exageradas. Una respuesta verdadera es el resultado de los verdaderos sentimientos y de la decisión consciente de uno. A fin de dar una respuesta verdadera, uno debe estar en contacto con sus sentimientos, necesidades y deseos. Los adultos con un niño herido en su interior son, en algún modo, ajenos a todo esto.

Defender al niño en nuestro interior es enseñarle a actuar más que a reaccionar. Para esto, el niño debe ser capaz de responder. Su capacidad de respuesta viene cuando controlamos al niño que vive en nuestro interior y no a la inversa (por ejemplo, influenciado por alguna circunstancia de su entorno).

El mejor ejemplo que conozco de la importancia de asumir esta responsabilidad, es una relación íntima. La intimidad puede tener lugar porque todos tenemos un maravilloso y vulnerable niño interior. Dos personas "enamoradas" aplican una vez más la simbiosis de la vinculación inicial entre madre e hijo. En esencia, se fusionan entre sí. Sienten una omnipotente sensación de unidad y poder. Cada uno comparte su más profundo, su más vulnerable yo con el otro.

Esta misma vulnerabilidad genera que la gente tema las relaciones íntimas y en muchas ocasiones acabe por destruir la intimidad. La destrucción de la intimidad en una relación ocurre cuando cualquiera de los amantes, o ambos, rehúsan asumir la responsabilidad por su propio niño interior vulnerable.

Veamos lo que sucede cuando dos niños adultos se enamoran. Los niños heridos que viven dentro de ellos se regocijan. Cada uno de ellos ve en su pareja las cualidades positivas y negativas de sus padres verdaderos. Cada uno cree que, esta vez, las necesidades infantiles no satisfechas finalmente serán cubiertas. Cada uno sobrevalora la fuerza y el aprecio en el otro. Cada uno de ellos ve a su contraparte como su padre original. Poco después de comprometerse, empiezan a hacerse requerimientos uno al otro. Estas demandas encubren esperanzas básicamente inconscientes, que fluyen desde el deseo y el vacío, en el niño que vive en el interior de cada uno. La naturaleza aborrece el vacío y una chispa de vida empuja al niño herido que vive dentro de ellos a terminar lo que está incompleto. Busca en su pareja los cuidados que nunca tuvo, pero que todavía desea. En ocasiones, uno puede distorsionar el comportamiento de su socio para que parezca al del padre verdadero. Pero todo esto no es una bella imagen. Es el equivalente a que dos personas de cuatro años de edad se casen e intenten asumir responsabilidades adultas.

Si usted ha recuperado a su niño interior, tiene una oportunidad. Al convertirse en ejemplo para su niño interior, defendiéndolo, usted asume la responsabilidad por su vulnerabilidad. La intimidad funciona si cada uno asume la responsabilidad de su propio niño interior vulnerable. No dará resultado si usted intenta que su compañero le dé lo que sus padres no le dieron.

La Associació GAEDE surge de la necesidad de atender casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona), y terapia online a través de skype.

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21 ene. 2019

Taller de Agenciamiento Afectivo en Personas Altamente Sensibles (PAS)

GAEDE es un espacio de atención psicológica en Barcelona, dedicado al cuidado de la calidad de la vida afectiva las personas, especialmente de personas altamente sensibles y/o con dependencia emocional u otras dificultades para establecer relaciones seguras.

Entre el 50 y el 60% de la población tenemos una configuración afectiva insegura o evitativa. Si además somos personas altamente sensibles (P.A.S.) el riesgo a desarrollar relaciones codependencia es aun mayor.

Esta tarde os proponemos una actividad de investigación grupal, donde, a través de técnicas de aprendizaje dialógico, pondremos en común inquietudes, conocimientos y experiencias, en relación a confiar en la vida, en nosotros mismas y en las demás.

Esta actividad es abierta. Para participar, tan solo hace falta que nos envíes un correo a gaede@gaede.cat confirmando tu asistencia antes de las 24 horas previas.


Taller de Agenciamiento Afectivo en Personas Altamente Sensibles (PAS)

Lugar: Aula 21 del Ateneu L'Harmonia – C/ de Sant Adrià, 20. Barcelona.    
Día y hora: Jueves, 14 de Febrero, de 18:00 a 19:30h

Contribución: Entrada libre (*)
A cargo de: Sergi Ferré Balagué

*) Se requiere confirmación de asistencia a gaede@gaede.cat antes de las 24h previas.


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