13 may. 2019

Cuestionario del niño herido: ¿Quién soy?

«La codependencia se puede definir como una enfermedad caracterizada por una pérdida de identidad. Ser codependiente significa estar alejado de los propios sentimientos, necesidades y deseos. Ejemplos de codependencia son personas que dependen de algo externo a ellos para tener una identidad Este texto de John Bradshaw nos abre a la idea de que si no soy lo que soy, porque lo que soy no está bien, entonces debo ser lo que tengo. Erich Fromm, apunta: «Si soy lo que tengo y lo que tengo lo pierdo ¿Quién soy?»

Ser, ser alguien, serlo en toda su diversidad, en que a veces nos van mejor las cosas y a veces menos, pero sentirse ser alguien, nos permite no tener que gustar a todo el mundo para sabernos amados, o no ser ricos, famosos, reconocidos, y aun así sentir que disponemos de todo lo necesario para ser felices, porque lo único que necesitas para ser, es ser.

El sentirse inapropiada para la vida está en la base de la dependencia emocional y de las dificultades para establecer relaciones de confianza e intimidad. La destrucción de la identidad en edades tempranas, de la «fuente de amor interno» según Jorge Castelló, nos hace en exceso dependientes de lo otro, de la «fuente de amor externo», llámese pareja, trabajo, familia, etc. Eso nos impide poder mantener un diálogo de tú a tú con los acontecimientos y aprender de los cambios, porque nos sentimos tan carentes que el miedo hace que nos aferremos a todo clavo ardiente.




A continuación, puedes realizar un test revisado de Bradshaw, que te permitirá valorar hasta qué punto tu niña o niño interior está herida. Responde sí o no. Siempre puedes matizar, pero fíate siempre de ti misma. Cuantas más respuestas afirmativas, más evidencias de que tu identidad está fracturada en su raíz, lo cual supone una invitación para emprender un trabajo terapéutico, cómo quieras y dónde quieras, pero ahí tienes una oportunidad.


1. Experimento ansiedad y miedo siempre que pienso en hacer algo nuevo.

2. Por lo general, trato de complacer a la gente y carezco de identidad propia.

3. Soy rebelde. Me siento vivo cuando tengo conflictos.

4. En lo más recóndito de mí ser, siento que hay algo que no está bien.

5. Soy avaro o acaparador; me cuesta mucho desprenderme de algo.

6. Me siento inadecuado como hombre/mujer.

7. Estoy confundido acerca de mi identidad sexual.

8. Me siento culpable cuando tomo una decisión; preferiría dejar la responsabilidad a otros.

9. Tengo dificultades para empezar las cosas.

10. Tengo dificultades en terminar las cosas.

11. Rara vez tengo un pensamiento propio.

12. Continuamente me critico por no actuar de la manera correcta.

13. Me considero terriblemente culpable y temo las consecuencias.

14. Soy estricto y perfeccionista.

15. Siento como si nunca fuera a estar a la altura de las circunstancias; nunca hago nada bien.

16. Siento como si no supiera qué es lo que quiero.

17. Siento el impulso de ser súper realizador, como destinado a ser un triunfador.

18. Creo que realmente no le importo a la gente, excepto cuando tengo relaciones sexuales. Temo ser rechazado y abandonado si no soy buen amante.

19. Mi vida es vacía; con frecuencia me siento deprimido.

20. Realmente no sé quién soy. No estoy seguro de cuáles son mis valores o qué opino de las cosas.


El trabajo para la recuperación de la identidad está basado en la recuperación de la niña o el niño interior herido. Puedes ampliar la información en el libro La revolución afectiva: De la Dependencia Emocional al Agenciamiento Afectivo, o escribiéndonos al correo gaede@gaede.cat

La Associació GAEDE surge de la necesidad de atender casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona), y terapia online a través de skype.

Otros artículos relacionados:
Sesión informativa sobre el tratamiento de la dependencia emocional
Grupo de Agenciamiento Afectivo
El amor entre niños adultos heridos
Test sobre privación del narcisismo 

Consulta la bibliografía siguiendo este enlace.

1 may. 2019

Sesión informativa sobre el tratamiento de la dependencia emocional

La codependencia, relaciones tóxicas, narcisistas, verse atrapada en un triángulo dramático, o las dificultades para transigir una alta sensibilidad, conllevan el fracaso de nuestras relaciones. En GAEDE atendemos el sufrimiento emocional como el camino de regreso a nuestra propia vulnerabilidad.

"Supongo que uno de los motivos por los que la gente se aferra tan obstinadamente a sus odios es porque, cuando el odio se disipe, presienten que se verán obligados a lidiar con el dolor." James Baldwin (1955)




Estos son los puntos clave de nuestro programa de recuperación:

1) El sufrimiento emocional tiene que ver con la representatividad. Por ejemplo, yo puedo intentar hacer algo bien y que no me salga, pero lo que más me dolería es pensar que por ello yo soy un inútil. Por lo tanto, no es tanto lo que me pasa sino lo que esto representa para mi.

2) El plano de lo representativo tiene que ver con mis relaciones con las demás, y este viene condicionado por una posible configuración dramática en la infancia.

3) En la infancia nos experimentamos en toda nuestra vulnerabilidad. Al mismo tiempo es el estado de máxima creatividad, espontaneidad, plasticidad, momento en el que desarrollar una identidad que nos permita ser en el mundo.

4) En la infancia, aun no tenemos una identidad formada, sientes por ti misma lo que tu madre sentía por ella misma. Si esta no se amaba, ni se aceptaba en sus diversos aspectos, no pudo transmitir una seguridad que no tenia. Entonces se intercambian los roles, y es la niña la que se hace cargo de las mochilas de la adulta.

5) A partir de esa apropiación indebida como estrategia de supervivencia, construimos lo que llamamos cuento-personalidad. Cuando no nos sentimos bienvenidas, una pasa a instalarse en la idealización de lo que debería ser, de unas expectativas que no son suyas y que acaba asumiendo por un amor y aceptación que no estaba recibiendo.

6) Agenciarse entonces, pasa por reconocer esas mochilas, devolverlas con todo el afecto (porque no podemos resolver un problema que no hemos creado) y asumir la responsabilidad por nuestra niña o niño herido.

7) Para ello necesitamos un entorno de confianza que nos permita un margen de tolerancia lo suficientemente amplio como para poder aceptar aquella que en nosotros no fue, y posiblemente no sigue siendo, acogida en toda su maravillosa imperfección.

En resumen, es darnos una oportunidad, que en tal caso es el cometido de GAEDE. Puedes ampliar la información en el libro La revolución afectiva: De la Dependencia Emocional al Agenciamiento Afectivo, o escribiéndonos al correo gaede@gaede.cat


La Associació GAEDE surge de la necesidad de atender casos en que las relaciones afectivas comportan un sufrimiento inusual. Para lo cual proponemos sesiones individuales especializadas, así como un grupo de agenciamiento afectivo en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona), y terapia online a través de skype.

Otros artículos relacionados:
Grupo de Agenciamiento Afectivo
Personas Altamente Sensibles
El amor entre niños adultos heridos
Test sobre privación del narcisismo