2 abr. 2020

Confinados por el coronavirus: Imaginación realista

Un artículo de Sergi Ferré sobre la diferencia entre la imaginación fantasiosa y la imaginación realista. En el tiempo de confinamiento por el coronavirus covid-19, en el que los convenciones exteriores quedan en suspenso, encontramos una oportunidad para imaginar nuestra realidad con más profundidad.

Como mecanismo de defensa ante una herida emocional no reconocida, queda interrumpida nuestra libertad para crear una vida propia. La capacidad para imaginar se paraliza, y pasamos a aferrarnos a ideales compensatorios que suplan, encubran o compensen nuestra vida, en vez de abrazarla, aceptando la realidad y viviéndola hasta sus últimas consecuencias.

Según John Bradshaw: «La imaginación realista está enraizada en los límites de la naturaleza humana. La imaginación fantástica está enraizada en lo inhumano. La imaginación realista está cimentada en la sana vergüenza. La imaginación fantástica este cimentada en la ausencia de vergüenza y el exceso de vergüenza. La imaginación fantástica nos pide ser "más que humanos" (sentirnos perfectos, sin culpabilidad, impecables) o "menos que humanos (caer en la imperfección y en el fracaso). La imaginación más-que-humana juega a ser Dios. La imaginación menos-que-humana hace del fracaso virtud.»

Imaginación fantasiosa

La imaginación fantasiosa se basa en un pensamiento dicotómico que presenta el mundo sin claroscuros, o sea: o idealizado o degradado. El ego juzga lo que debería ser en contraposición de lo que no debería ser, pero nunca atiende lo que es como lo que es, nunca se pregunta por la vida por sí misma, pues solo puede preocuparse por sí mismo (lo que yo espero espero de la vida o lo que a me ha defraudado).

Imaginarme como más que humano o como menos que humano, evita que tenga que verme como humano y solamente humano. Es el deseo de inflar una vida que se considera insulsa por sí misma, y eso se muestra tanto en la idealización como en el desprecio hacía uno mismo. Según Nietzsche: «quien se desprecia a sí mismo, se estima a sí mismo como un autodespreciador».

Imaginación realista

En cambio, la imaginación realista acoge lo que hay, sin huir de ello, y le insufla vida. Se abre a las posibilidades aceptando las limitaciones. Por ejemplo, en el momento en que me pongo a dibujar un cómic, me veo limitado por un formato, por un código, por una privación de mis expectativas en el sentido de que acaba siendo lo que es (imaginación realista) y ya no todo lo que podría llegar a ser (imaginación fantasiosa).

Por hacer algo, y sin ninguna pretensión más que plasmar conflictos imaginados sin juicio ni ensalzamiento, he intentando a continuación hacer un ejercicio de imaginación realista, relatando la experiencia de mis primeros días de confinamiento. El ejercicio consiste en tratar la subjetividad con toda la objetivad que merece, dejándome enseñar por la realidad. Descarga directa.

Con ello también hago una invitación a desarrollar la imaginación realista en cada una de nosotras, que es uno de los objetivos en todas las actividades y propuestas terapéuticas de GAEDE. Descubrir la alegría de ser sostenida por la propia experiencia de la vida tal cual se presenta, en vez de defenderme de ella por considerar que no da la talla de los relatos neuróticos (imaginación fantasiosa) con la que intento compensarla. Nuestro propósito es restablecer la confianza de cada persona consiga misma.

Consulta la bibliografía AQUÍ.


Atención, si navegas con el móvil, leerás mejor el cómic siguiendo este enlace.




GAEDE ofrece terapia especializada en dependencia emocional, adicciones, y desarrollo personal. Para lo cual proponemos sesiones individuales, así como un grupo entre iguales en el cual trabajar los vínculos que establecemos, no solamente con otras personas, sino también con la vida y con nosotras mismas. Si sigues los enlaces habilitados te llevarán a ampliar la información en cada caso. Acompáñanos en facebook.

Atención presencial en Barcelona, Amposta (Tarragona, Terres de l'Ebre), y terapia online (skype) en español o catalán.


Otros artículos relacionados:

No hay comentarios:

Publicar un comentario